domingo, 20 de agosto de 2017

Sangrar. Del lat. sanguināre.

Otro domingo que aparezco por aquí -nunca pensé que sería constante en algo. Esta vez os traigo otro tema tabú en nuestra sociedad: la menstruación.

Sí, resulta que todas las mujeres tenemos la regla. Es algo natural, con lo que vivimos desde pequeñas y que nos acompaña gran parte de nuestra vida. ¿Me explicáis, hombres, por qué os produce asco? Estoy cansada de escuchar a gente pidiéndome que me calle cuando digo que me encuentro mal porque tengo la regla, porque -atención- puede molestarle a alguien. Me cabrea que tengamos que coger compresas/tampones a escondidas para que la gente no sepa que tenemos la regla. ¿Por qué? ¿Por qué nos escondemos como si tuviera que avergonzarnos?

Me ha costado mucho asumir que no debo esconderme ni callarme; que si me duelen los ovarios por culpa de la regla, lo digo; si he manchado la sábana con sangre, no lo escondo; si necesito una compresa, la pido; si hablo de mi menstruación con una amiga, sobre si sangro más o menos, y se molesta alguien pues que se jo**. 

Mi cuerpo, mis reglas; y resulta que la primera regla es que no tolero a personas idiotas que quieran hacerme sentir avergonzada por mi cuerpo y mi sangre.



Ya os hablé de las chicas de Glitter Zines en otra entrada y las vuelvo a traer porque han creado este bello fanzine sobre la llegada de la menstruación. Aquí encontramos poemas de Elena Barrio y Emma Pedreira en castellano y gallego. Está hecho a mano y con un cuidado que dan ganas de tocarlo con muchísima suavidad. Los poemas me confirman que Elena Barrio es una poeta increíble y de gran sensibilidad y, además, me descubren a Emma Pedreira -y qué suerte. Os traigo un poema de Elena:

SECRETO
No digas que sangras
nunca
y cuando lleguen las arrugasm
no digas que dejaste
de sangrar, que los pétalos
se han secado,
que necesitas ayuda.
No digas que tu vagina
es tuya y que trabaja
para ti.
no digas nada;
finge que tu menstruación,
como en los anuncios,
también es azul.



En este libro Erika Irusta cuenta su historia de maltrato infantil. Es algo duro y en muchas partes dolía pero además es fantástico porque esta historia nos la presenta utilizando su ciclo menstrual.

"Esta es la historia de un cuerpo, un cuerpo cíclico, fuerte, desnudo, menstruante, mi cuerpo que son cuatro. Diario de un cuerpo es un texto íntimo y de una sinceridad extraordinaria. Ilumina infinidad de aspectos ocultos de los estadios por los que pasa el cuerpo femenino a lo largo del ciclo menstrual. El libro tiene la capacidad liberadora de hacernos ver como normal aquello que hasta hoy era entendido como un estorbo o una debilidad".

Querría decir más pero es que esta sinopsis resume a la perfección el libro. Además os comparto la web que ha creado por si os quedáis con curiosidad sobre su trabajo: soy1soy4



Por último, os traigo otro fanzine. Este lo ha creado Andrea Abreu (aquí os dejo su cuenta de IG) en el que une collages, fotografías y textos que, como la sangre, fluyen. Un fanzine que presenta la menstruación como lo que es: algo natural. 

"Menstruar es el silencio en cuclillas
sobre lo blanco del váter
Es tener sangre pero no tener heridas
Es aquella chica de 4ºC
dirigiéndose a las demás como una señora de ochenta años

Menstruación es 45 mililitros de vida contenidos en una
toallita higiénica
Es callar secar doblar tirar y esconder el delito
Es la forma de exultar el odio

Menstruación es un milagro muerto que yace
                                                                                                        en las bragas".


 
 
 

domingo, 13 de agosto de 2017

Feminismo (II)

Hola, hola. Hoy vuelvo con libros sobre feminismo y espero que os guste . Empecemos. 

El primero es un librito digital de mi poeta favoritísima. El dedo. Breves apuntes sobre la masturbación femenina es un conjunto de "artículos, entrevistas, confesiones, ficciones y ensayos" publicado en la editorial Capitán Swing
Pasan los años y la masturbación femenina sigue siendo un tabú. De pequeña mi madre me explicó lo que era y punto, nunca volvimos a sacar ninguna de las dos el tema, como si me avergonzara. Y con los años me he dado cuenta de que es justo eso, las mujeres con las que hablo parecen avergonzarse de reconocer que se masturban, ¡como si el placer fuese algo malo! Y, sin embargo, estoy harta de escuchar comentarios de tíos hablando de la cantidad de ''pajas'' que se hacen. El placer masculino está en todas partes, parece ser el único que importa en este mundo. Por eso me lancé de cabeza a comprar este libro cuando se publicó, porque ya va siendo hora de que nuestro placer ocupe el lugar que le corresponde.



Otro tema que me parece vital: la maternidad. O mejor dicho: la eterna creencia de que una mujer, por el simple hecho de ser mujer, siempre va a querer ser madre. ¿Por qué? ¿Por qué nos parece tan horrible que una mujer se arrepienta de haber sido madre pero no nos importa si se trata del padre? En este libro Orna Donath nos trae los testimonios de distintas mujeres que se arrepienten de ser madres o que no quieren a sus hijos. También nos cuentan la presión a la que han sido sometidas por la sociedad, por sus parejas, por ellas mismas que creían que lo normal era ser madre. 
La única pega que le pondría al libro es que resulta un pelín repetitivo.



Bonito, ¿verdad? Bueno, pues por dentro es todavía más bello. Al principio dice Carmen G. de la Cueva: "Este libro que tienes en las manos es fruto del esfuerzo colectivo de decenas de personas que durante dos años han compartido su trabajo, sus lecturas y su intimidad con nosotras para reivindicar la voz de las mujeres". Este libro es una pequeña antología en la que se reúnen ensayos, artículos, poemas, ilustraciones, fotografías... y todo con el bonito propósito de dar voz a tantas mujeres que la sociedad ha elegido deliberadamente ignorar.
Este proyecto es precioso y os animo mucho a conocerlo y apoyarlo (La Tribu y La señora Dalloway).



Claro, estaba tan enamorada de La Tribu que cuando Carmen G. de la Cueva publicó su libro fui de cabeza a comprarlo. Es un libro sobre su vida, sobre cómo se encontró con el feminismo pero es imposible no sentirse identificada con mil partes, con ella. Creo que es una forma bellísima de acercarnos el feminismo y además ofrecernos más lecturas para seguir aprendiendo. 
Hace no mucho escribí sobre este libro aquí


domingo, 6 de agosto de 2017

Escritoras II

Como no sabía sobre qué hacer la entrada de este domingo (no sabía si hablaros de libros de teoría o traeros más escritoras) hice una pequeñita encuesta en Twitter y ganaron las escritoras.




En la entrada anterior ya os hablé de la iniciativa #LeoAutoras, etc., así que tampoco me voy a enrollar mucho (puedo ser muy pesada si me lo propongo).

Hoy os traigo a cuatro autoras; a tres de ellas las conozco bastante pero quiero compartir uno de mis últimos descubrimientos: Alicia Kopf.


Hermano de hielo. Una historia sobre el hielo, sobre las expediciones a los polos. Pero también es la historia de una familia, del hermano de la protagonista, que está congelado, de las relaciones. Un libro que habla de reencontrarse, de huir, de conocerse a una misma, de aprender.

A veces escucho a gente diciendo que la literatura española actual no vale mucho (también es que no salen de señores horribles como Reverte o Javier Marías). Alicia Kopf ha conseguido callarles la boca y lo ha hecho construyendo una historia que te envuelve y que, a pesar del frío, resulta ser un abrazo muy cálido.


Una de mis mayores obsesiones en el mundo es Cristina Peri Rossi (no es broma, he soñado mil veces que me iba a buscarla y pedirle que me dejara vivir con ella). No sabría bien cómo explicaros por qué hay que leerla. De ella he leído novela, relatos, poesía y este librito que veis aquí sobre su relación con Cortázar. Estado de exilio es uno de sus poemarios y uno de mis favoritos. De ella solo puedo decir que escribe que da gusto, que crea unas historias que se te clavan en el cerebro, que sus relatos te sorprenden y te cautivan. Os dejo unos poemas que adoro (el primero de Estado de exilio, el segundo de Babel Bárbara): 

XXVI

No tuve tiempo de traerme nada,     
¿sabe?                                               
Salí muy deprisa,                              
no tuve tiempo de mirar las cosas    
para ver qué me traía,                      
 pero ahora que usted me lo pregunta,
si hubiera podido,                             
 me habría traído al perro.                  



Amar es traducir
-traicionar-.
Nostálgicos para siempre
del paraíso antes de Babel.



De ella estoy profundamente enamorada y no puedo decir nada malo (aunque La nostalgia feliz me decepcionó un poquito).
Conocí a Amélie el día de mi cumpleaños con Diario de Golondrina. Qué podía salir mal: con golondrinas y Radiohead ya me tenía en el bolsillo.
Pero el flechazo total llegó con Metafísica de los tubos. Con este libro casi exploto con tantos sentimientos: me reí, me hizo reflexionar y acabé llorando. En tan poquitas páginas habla de la vida, de la muerte, del racismo, de su infancia, de la nada. 
El resto de libros que he leído me han encantado, pero tengo la sensación de que ninguno conseguirá llegarme tanto.


Finalmente vengo a hablaros de una de las escritoras más importantes que hay (gracias a Paula Bonet que me la descubrió). Este es el primer libro que leí de Lispector, sus cuentos. 
A Clarice hay que leerla despacito, con atención, hay que ir descubriendo poco a poco a sus personajes y estar atento a cada detalle. Crea relatos intimistas de una intensidad apabullante que a veces cuesta sacarse de la cabeza. A día de hoy recuerdo detalle a detalle el relato Viacrucis y, cada vez que puedo, se lo cuento a alguien porque siento la terrible necesidad de compartir esa sensación que me dejó (una mezcla entre pesar y fascinación).



Y estas son las autoras que os traigo hoy. Espero que, si las leéis, las disfrutéis tanto como lo he hecho yo. ¡Felices lecturas!