Llevo mucho tiempo queriendo hablar sobre libros de feminismo porque me preguntáis muchísimo por ellos. Antes de nada una cosa quiero dejar clara: yo no tengo ni idea de casi nada; todo lo que voy aprendiendo es a través de artículos, libros que voy descubriendo por internet y documentales. Esto es solo mi experiencia y los libros que han ido formándome.
¡EMPECEMOS!
Hasta 2015 no sabía qué era el feminismo. Pero es que ni sonarme, eh. Menos mal que existe internet y las redes sociales: ahí descubrí a Chimamanda y su charla (https://www.youtube.com/watch?v=hg3umXU_qWc). Y así, de golpe, descubrí que existía el feminismo.
Obviamente me compré el librito (y el segundo también, en cuanto salió) porque aquí la loca que compra libros compulsivamente no sabe controlarse.
El caso es que me gustó y me hizo pensar. Es sencillo, perfecto para empezar. Pensé mucho, en cómo me habían educado mis padres (sin saber lo que es el feminismo ellos me han dado un buen ejemplo), en cómo había sido mi vida, etc., y decidí que quería saber más.
Mi siguiente encuentro fue con Virginia Woolf. Mi Virginia. Una habitación propia llegó justo cuando lo necesitaba, cuando más deseosa estaba de conocer a mujeres escritoras. Y fue con este libro con el que decidí que quería formarme, que quería aprender todo lo que pudiera sobre feminismo; podría decirse que creó un mini monstruo ansioso de conocimiento.
Además puedo decir, felizmente, que ahí comenzó una bonita relación con Woolf (espero que dure mucho). Y que Las olas es un tesoro.
A partir de ese momento las autoras empezaron a cruzarse en mi vida sin que yo pudiera -y quisiera- evitarlo. Hice sitio para la poesía, para las autoras de la generación beat, que me hicieron querer escribir, abrirme en canal ante la hoja, vaciarme y diluirme con ellas.
Por casualidad encontré este libro de Rosa Montero y lo convertí en algo así como una biblia en la que reencontrarme continuamente. Aquí da voz a mujeres que conocía; también a otras que no sabía que existían, que eran increíbles. Algo fundamental para mí ha sido conocerlas a ellas (artistas, científicas, escritoras, maestras...), conocer sus vidas, querer entenderlas y aprender todo lo posible.
Por supuesto yo también llegué a la fiebre de Caitlin Moran. Leí Cómo ser mujer, me divertí, me resultó entretenido y después leí Cómo se hace una chica y ahí se acabó nuestra historia. Cómo se hace una chica me resultó infumable, estuve a punto de dejarlo mil veces. Después seguí leyendo y empecé a ver cosas en Moran que no me gustaban, que me chirriaban. Veía su libro en cada lista sobre feminismo y me sentía escéptica. He tenido que leer mucho y releer a Moran para ver qué era lo que no me gustaba: su frivolidad, la continua ironía con la que aborda cada tema. Me di cuenta de que su libro, una mezcla de memorias con las que solo busca provocar, no me había enseñado realmente nada. Eso no significa que no sea un libro importante, no no: ha conseguido darle visibilidad al feminismo, despertar algo en la gente, y eso es algo que debemos valorar muchísimo.

Siguiendo en esa línea de libros que al principio me parecían lo mejor y acabé sintiendo un pelín de rechazo llega Teoría King Kong. Cuando lo leí me impactó: nunca había encontrado a nadie que me hablara de todo esto con tanta claridad, de forma tan directa, sin pelos en la lengua. Pero cada día intento aprender un poco más y reconozco que no tengo una postura clara sobre la prostitución (algo que aborda Despentes) porque no he leído suficiente y no quiero hablar sin tener ni idea (pero ya os digo que no me termina de gustar lo que se defiende en este libro).
El libro de Femen me estaba encantando, en serio. Todo lo que reflexionan sobre la Iglesia me parecía vital, todo iba bien. Iba. Entonces llegué a la última página y leí lo siguiente:
"Uno de los reproches que se nos hace es que practicamos un sexismo invertido. No es completamente falso. Nuestras chicas deben ser deportistas para poder hacer frente a pruebas difíciles, y bellas para que puedan utilizar sus cuerpos".
Ahí dije hastaluegomaricarmen y quise llorar. Sin embargo, me gustaría ser positiva y quedarme con lo que aprendí, que es lo importante.
Uno de los mejores descubrimientos que me ha traído el feminismo: las chicas de Glitter Zines. Unen poesía y fotografía para crear pequeños libros tan bellos como estos (
mirad su arte).
Buscando libros para esta entrada me di cuenta de que eran demasiados, así que lo he dividido en varias partes. Hasta aquí la primera. Si tenéis sugerencias sobre más libros o queréis debatir, estoy más que encantada :)