martes, 21 de agosto de 2018

Verano I

El verano es perfecto para atiborrarse a leer.

Y precisamente El río es una de esas novelas que están hechas para este periodo del año.
En esta obra, Rumer Godden crea un relato dulce, tierno y cargado de belleza.
Cuenta la historia de Harriet, una niña que se debate entre la curiosidad por crecer y el miedo por lo que conlleva. Una niña aventurera, que ya desde pequeña conoce el poder de las palabras y que poco a poco va descubriendo lo que es crecer.
Esta historia queda enmarcada en los bellos paisajes de la India y sus costumbres.
Es una obra ligera y amena, donde se recrea de forma brillante esa época de la niñez donde empezamos a ser realmente conscientes de cómo las cosas empiezan a cambiar. Además, Godden acompaña el crecimiento de Harriet rodeándola de personajes que ayudan a diferenciar esos dos mundos: su hermano Bogey, aventurero, olvidadizo, preocupado solo de sus juegos, y su hermana Bea, que ya está creciendo, que desprecia el infantilismo de sus hermanos, que ya es "demasiado" mayor.
Edita Acantilado

Joan Didion escribió su primera novela, Río revuelto, en 1963. Cualquiera esperaría poco a nada de una primera novela pero el caso de Didion ya demostraba el tipo de escritora que iba a ser. Río revuelto es una obra maestra donde Didion refleja de forma magistral los problemas de la vida media estadounidense a través de la historia de Lily y Everett, que se rompe al igual que se rompe la burbuja en la que vivía la sociedad americana.
Una historia donde se refleja a la perfección el deterioro de la relación, de los personajes, la fragilidad, los miedos...
No es de extrañar que haya conseguido convertirse en una de las novelistas más importantes teniendo en cuenta su comienzo.

La edición bella y necesaria de Gatopardo.






Lo imaginado es el segundo título de Editorial Dieci6 y se trata de un libro de relatos escritos por Juncal Baeza y resulta que son deliciosos. Digo deliciosos en el sentido de que son una pequeña joya. Lo primero que me fascinó fue la variedad de temas que es capaz de abarcar esta mujer. También me encantó la capacidad de transmitir, sea cual sea la circunstancia, tiene una prosa sensible, honda, donde lo que importa son los personajes, su construcción. Es capaz de transmitir la mayor belleza y delicadeza como el mayor horror, pasando por el dolor, la tristeza, la repulsión. Conseguir eso, ser capaz de narrar tantas situaciones desde tantos prismas me hace pensar que estamos ante una escritora que va a dar muchas alegrías. Esta es la primera.

viernes, 2 de febrero de 2018

"Unas gotas de aceite"

Unas gotas de aceite es una novela autobiográfica de Simonetta Agnello Hornby, editada por Gatopardo (que tiene un catálogo fantástico).
No sé qué tienen las autobiografías/biografías/diarios que me atraen tantísimo pero cuando vi este libro supe que tenía que leerlo.
El libro de Simonetta huele a salsa de tomate, a dulces caseros... A través de distintas recetas y comidas, Simonetta recrea la vida familiar en la finca de Mosè, las visitas y las aventuras de los pequeños. Pero también es un libro de aprendizaje,en el que la pequeña Simonetta va aprendiendo lo que es la vida, lo que es el amor.
Al leer este libro es imposible no sentirse transportado a la Sicilia de esos años, oliendo los bizcochos que cocinan la hermana y la madre de Simonetta. Un relato en el que la comida une y embellece incluso los peores momentos, donde resulta ser una forma de celebrar la vida.
Y sin embargo, durante toda la obra queda al fondo la amenaza de la mafia, los peligros de los que los niños eran conscientes a medias.


Este libro desborda ternura en cada página, ha sido imposible no sentir que volvía a ser pequeña y pasábamos los veranos en el campo, cocinando en la leña. Acabarlo ha sido triste, saber que no había más páginas... pero te deja algo: una hoja de laurel para recordar a Simonetta, a Chiara, a Teresù y a Elenù.

¿Sabéis lo mejor? Al final incluye bastantes recetas de la familia.

jueves, 25 de enero de 2018

"Demonios familiares" por Mónica Baños

Demonios familiares de Ana María Matute  

 Curiosamente y sin ningún tipo de motivo aparente, me adentro en el mundo de Matute (y adopto a esta autora, de paso) con su última novela publicada, Demonios familiares (Destino, 2014). E inacabada. En un principio, la inmersión en su mundo ha resultado incluso dolorosa y asfixiante. La autora nos presenta el reducido mundo de Eva, una adolescente que se prepara para ser novicia hasta que debido al incendio provocado a su convento en los días previos a la Guerra Civil lo impiden. Así, Eva debe volver a su casa, con su padre, un militar retirado frío y tiránico y los criados, Magdalena y Yago. Su casa, conocida como el Palacio, no deja de ser un caserón frío y poco acogedor. Eva es ingenua, melancólica y solitaria. Ha vivido recluida gran parte de su vida, por lo que no conoce nada del mundo. “—Ya te digo, hija, por no aburrirse y propagar calumnias se han deshecho muchas familias, y muchos amores…bonitos. (…) ¿Qué quería decir amores bonitos? ¿Los había feos?” (…) “Qué ignorante soy. La vida pasa a mi lado y yo no me entero de nada.” A Eva le han cortado las alas, pero nunca las ganas de volar. Tiene una inmensa necesidad de amar, de sentirse querida. “Me asaltó de pronto esta convicción: no había amado a nadie, no sabía lo que era el amor. (…) Solo había existido una gran soledad. Y un respeto atemorizado por cuanto me rodeaba y me querían inculcar”. En muchas ocasiones sueña con el bosque, igual que con el desván de su casa, en el mismo en el que Yago y ella esconderán a un aviador republicano, encontrado precisamente en las profundidades del bosque. La situación es difícil, ya que la familia de Eva y la mayor parte del pueblo pertenecen al bando nacional. La tensión es palpable, el odio del padre de Eva hacia “los otros” de la guerra. Y ese mismo aviador, Bernardo o Berni, será probablemente el primer amor de Eva. “En lugar de eso, sentí a mi vez su abrazo, apretado, cálido. ¿Por qué había creído que no lo haría nunca?” Y digo probablemente porque nunca lo sabremos. Matute nos dejó antes de terminar la novela. En el punto más álgido, la historia acaba. Giras la página incrédulamente y nada más. Por mi parte, cuando acudí a la biblioteca en busca de alguna de sus obras, el hecho de que ésta fuese la última y además, sin terminar, hizo que de algún modo me sintiese atrapada por ella. Sin embargo, tenía algún tipo de esperanza, de recibir alguna explicación. No es así, pero a su vez, no resulta necesario. No sabremos qué les ocurrió a todos ellos, pero eso permite que cada uno de nosotros les demos el final que creemos merecedor. De este modo, me sumerjo levemente en el mundo de la autora, no sin decir que con muchas ganas me  hallo de conocer el resto de su obra. A ver qué me deparan las novelas de Ana María Matute en el futuro.




Mónica Baños
Estudiante de Derecho, con 16 años ganó el premio literario “Cuéntame un cuento feminista” de las Jóvenes Moiras de Valencia. Entre otras cosas, le gusta el cine clásico, la música independiente y el té. Se proclamo eterna amante de las letras, la literatura da sentido a su vida. Y ojalá que sea así por mucho tiempo. Su Instagram aquí.

sábado, 20 de enero de 2018

Si un árbol cae, María Rodríguez Blanco

Si un árbol cae. Conversaciones en torno a la guerra de los Balcanes  (Alba, 2009), Isabel Núñez.


En 1992 la ciudad bosnia de Foča es asediada por paramilitares serbios. Tras el ataque, producido en el contexto de la guerra de Yugoslavia, se denuncian más de dos mil casos de desapariciones y violaciones masivas. Hombres y mujeres fueron separados y encerrados en diferentes campamentos y sometidos a constantes maltratos y vejaciones. A las mujeres las  violaron sistemáticamente.
Febrero del 2002. Tribunal de la Haya. Cuatro hombres son juzgados por  violación durante el sito de la ciudad de Foča. Para estos hombres, patriarcales, serbios de Bosnia, es increíble estar sentados allí por violación. Según su lógica, es normal que se juzgue por asesinato pero ellos solo violaron, si hubieran querido las hubieran matado, pero no lo hicieron, solo violaron mujeres. Este testimonio escalofriante, junto a otros, lo recoge la escritora Slavenka Drakulić en su libro No matarían  ni una mosca. Criminales de guerra en el banquillo  a partir de observaciones realizadas en los juicios por crímenes de guerra celebrados en La Haya.
Slavenka Drakulić diserta también sobre guerra y feminismo en una lúcida conversación con Isabel Núñez en Si un árbol cae (Alba, 2009). «Por primera vez en la guerra de la antigua Yugoslavia, la violación fue proclamada crimen contra la humanidad. Esa fue la conclusión importante de la violación de tantas mujeres bosnias». « {…} lo hicieron a propósito, como arma de guerra, si uno llega a un pueblo y viola a todas las mujeres, la gente que huye, propaga el mensaje como aviso y todos empiezan a huir. No podían matarlos a todos. Un medio muy eficaz para la limpieza étnica: violaciones».
No es la única entrevistada por Isabel Núñez en Si un árbol cae. El libro se compone de más de veinte conversaciones con escritores, editores y periodistas sobre la guerra de los Balcanes. Los diálogos proyectan una mirada muy fija en las voces femeninas y el papel de la mujer como víctima de una sociedad enormemente patriarcal que vio mermados sus derechos civiles con la llegada del nacionalismo.
Ese nacionalismo encendió la llama del odio y fue el que propagó la guerra. La escritora croata Dubravka Ugrešić, en relación al papel de la mujer en el conflicto afirma que: «muchas mujeres fueron las más rígidas seguidoras del nacionalismo. En televisión, vi a muchas besando, literalmente besando, las manos de Tudjman…».
Isabel Núñez interpela a unos con las afirmaciones de otros creando así una discusión.  Nenad Popović, ensayista y articulista, afirma que «fue una guerra contra las mujeres, porque ellas no son tan fáciles de inducir al pillaje y a la agresión {…} ».
Paradójicamente, Yugoslavia contaba con un gran número de mujeres emancipadas e intelectuales conviviendo en un mundo patriarcal muy fuerte. La escritora serbia Svetlana Slapšak, enemiga de Serbia por su constante lucha por los derechos civiles y de la mujer, tuvo que reconsiderar su disidencia política: «me reafirmé más feminista que disidente porque mis colegas disidentes hombres resultaron extremadamente machistas y patriarcales, por eso privilegié más mi feminismo. Odian a las mujeres por haber sobrevivido y porque en general, las mujeres somos menos nacionalistas que los hombres»
En este libro se elevan voces y experiencias vitales con el fin de evitar que se vuelvan a repetir los mismos errores una y otra vez. El lector puede colocar cada acción en su escalón correspondiente para comprender qué pasó y por qué. Las consecuencias ya sabemos cuáles fueron, no tentemos a la suerte. 

«Si un árbol cae nadie lo ve, no cambia la vida de los árboles». Y eso era exactamente la vida en Sarajevo durante el asedio, eso era el individuo en Sarajevo. Marko Vešović


María Rodríguez Blanco
«Me gusta escribir tanto como leer. He sido librera, de ahí mi pasión por los libros, ahora soy redactora y publico cosas donde me dejan. Mañana quién sabe, mientras tanto doy forma a todo lo que me gusta con letras en este blog www.viajandoydanzando.com y con imágenes en @viajanydanzan»

domingo, 7 de enero de 2018

A propósito de Clavícula, Andrea Abreu

El dolor de las mujeres es un dolor raro

Tengo un dolor que me acompaña y que a la vez es muchos dolores. Va cambiando de nombre. A veces se llama migraña, otras endometriosis, dismenorrea, colon irritable, gases, costilla inflamada, calambre, contractura, insomnio. Las curas son variadas y nunca tratan el inicio de la herida. Esos tratamientos también cambian de apelativo: buscapina compuesta, paracetamol, ibuprofeno, enantyum, abrazo, llorar, chocolate. Pero no arrancan la ortiga de raíz, solo la toman por la puntita de las hojas y con los dedos irritados tiran tiran tiran y parten el tallo. Si para René Leriche «la salud es el silencio de los órganos», entonces el dolor es el gritar del cuerpo. Es un bloque atado al cuello y es caminar arrastrando el bloque. «Todo dolor, incluso el más modesto, induce a la metamorfosis, proyecta a una dimensión inédita de la existencia, abre en el hombre [sic] una metafísica que trastoca su ordinaria relación con el prójimo y con el mundo», leo en Antropología del dolor (Seix Barral, 1999) de David Le Breton. El dolor es eso: el desplazamiento de la persona, el extrañamiento del cuerpo, la conciencia repentina de la precariedad de la existencia. Lo dice Le Breton: no existe la afección sin sufrimiento, no hay padecimiento físico —por pequeño que resulte— que no implique una problemática en el medio de la moral humana. 

El dolor se me agarra como una araña negra y viscosa y crece dentro de mi estómago, mi espalda, mi costado, mi endometrio. Tengo tan solo 22 años, casi 23, y me siento una anciana, en ocasiones. En ocasiones, creo que las ancianas se sienten menos viejas que yo. Y quiero domesticar el dolor, quiero amaestrarlo para que no me domine. Subrayo esta frase en la página 41 de Clavícula (Anagrama, 2017): «Quiero domar el dolor como si fuera un animal salvaje». Y, a veces. me pregunto si mi dolor será especial o si será igual al del resto. Tantos años lleva la araña recorriendo mi cuerpo de punta a punta que ya no sé cómo detenerla. Tantas salas de espera para un simple: «Estás estresada», «No hay cura para la endometriosis», «Eres muy joven para pensar así», «Eres muy delgada para tomar eso», «¿Te duelen las relaciones sexuales? Es normal». En Clavícula, Marta Sanz habla de muchas cosas, de muchas, hace reflexiones variadas, todas inteligentes y hermosas pero, mientras avanzo, pienso sin parar en la siguiente: «[...] los calvarios de las hembras de la especie son jodidamente naturales». Subida en un avión por encima del océano, Sanz nota un dolor en el flanco que termina por desmoronar su vida entera. Su angustia recibe nombres y curas de diverso género pero, de nuevo, el centro de la herida se mantiene intacto. De nuevo, es normal. De nuevo, la mujer debe abrazar al sufrimiento, como abraza a un hijo recién nacido y le besa la cara aunque la tenga sarpullida y negra. Natural. Nuestro dolor ha de ser natural. No están nuestros cuerpos dentro de los libros. El hombre es el centro de todas las cosas y, por eso, nuestros padecimientos son del margen. Y al margen no le alcanza el conocimiento. En ocasiones, me pregunto si no será la araña el cansancio. Si no será ese dolor en el costado la tristeza de vivir siempre en el otro lado de las cosas. En el ser el no-ser. En no ser lo uno, sino lo raro.




Andrea Abreu es periodista, lee, escribe, hace collages y fanzines. Le gustan los gatos y el café. Ha publicado un libro, Mujer sin párpados, y tiene una cuenta de IG preciosa (aquí).

domingo, 31 de diciembre de 2017

2017 en libros

Vuelvo a dejarme caer por aquí después de... yo qué sé. Pero prometo retomar esto, de verdad, esta vez sí (a ver lo que me dura).
El caso es que, aunque no me haya dejado caer por aquí muy a menudo, he leído un montón y cosas muy buenas y muy bonitas. Así que haciendo de tripas corazón he elegido los que más me han marcado de alguna manera. Allá vamos:





- "Dog café", Rosa Moncayo (iba a extenderme en este libro un montón pero dentro de poco tendréis una pequeña reseña en el blog de Cocoa -click, click-)
- "El feminismo es para todo el mundo", bell hooks. Este libro es esencial y básico para entender el feminismo interseccional y del que os hablaré en la próxima entrada sobre feminismo (la haré, no sé cuándo, pero la haré).
- "Hermano de hielo", Alicia Kopf (os hablé de este libro aquí).
- "La canción de la llanura", Kent Haruf. Es el único libro escrito por un hombre que se ha colado en mi lista (no hecho adrede, es que este año las mujeres han sido las predilectas a la hora de elegir) pero es que me fascinó las historias y la ternura con la que escribe este señor ("Nosotros en la noche" es, igualmente, una obra muy especial para mí).
- "Los hombres me explican cosas", Rebecca Solnit. Hablé hace tiempo de este libro porque me encantó y tengo muy pendiente seguir leyéndola (aquí).
- El libro de Gloria Fuertes. Blackie Books y Jorge de Cascante han hecho una edición preciosa sobre su poesía adulta y bueno, luego han hecho una de su poesía infantil y estoy que me muero con las dos. A este libro le dediqué una entrada entera porque se la merece (esta).
- "El club de los mentirosos", Mary Karr. Ha sido de los últimos libros que he leído y es IMPRESIONANTE. Bien escrito, con un humor impresionante que oculta una historia alucinante y unos personajes increíbles. Que me faltan adjetivos para expresarme, vaya.


- "El duelo es esa cosa con alas", Max Porter. Todo en esta obra es una pasada: el diseño editorial, la historia, la narración, lo que plasma. Todo. Me ha marcado y me va a acompañar siempre (lo cuento aquí).
- "¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?", Jeanette Winterson (este libro... puf, aún no sé ni qué decir, pero es un libro que duele mucho).

(me estoy alargando demasiado así que voy a obviar comentarios)

- "Apegos feroces", Vivian Gornick
- "Canción dulce", Leila Slimani
- "El arrecife de las sirenas", Luna Miguel (LEED A LUNA SIEMPRE)
- "Cuaderno de campo", María Sánchez. De una sensibilidad impresionante.
- "Del color de la leche", Nell Leyshon
- "Las cosas que perdimos en el fuego", Mariana Enríquez
- "Qué vergüenza", Paulina Flores






¡Felices lecturas y feliz año!

P.D.: ¿Os gustaría que os hablara de los libros que no me han gustado nada este año?

miércoles, 18 de octubre de 2017

#LeoAutorasOct

He vuelto a desaparecer, será es la universidad que me quita las ganas. Peeeero, este mes es el reto #LeoAutorasOct y lo estoy disfrutando como una niña chica. He tenido que venir volando porque acabo de terminar "Comunidad" y no podía dejar pasar la oportunidad de traerlo.



Las primeras páginas no me gustaron mucho, los personajes que presentaban en ese primer capítulo me cayeron mal y mi mente se imaginó cómo iba a terminar la historia. ERROR. Mi cabeza se equivocó del todo. Conforme iba avanzando la historia, iba adentrándome en la vida de los personajes, en sus desgracias; imaginaba que tomaba posesión de alguno de ellos, me enfadaba cuando no contestaban lo que yo hubiera dicho... Me perdí por completo en sus vidas.
Y os preguntaréis, ¿de qué va este libro? Pues trata la historia de dos familias que, un buen día, se rompen. O, más bien, se agrandan, porque lo que ganan en el camino es mucho más inmenso de lo que hubieran esperado. 
Solo os digo que te absorbe y te pierdes entre las páginas, que me he enamorado de Franny, de Teresa, de Fix, de Albie... E incluso le he cogido cariño a los personajes que al principio me resultaban horribles. Porque este libro te enseña a dos familias unidas, con sus defectos, sus errores, sus tragedias, pero que al final se apoyan entre ellos, se quieren, cada uno a su manera.



También quería contaros que "Canción dulce" es una obra maestra. Está escrito de forma brutal, de verdad, con un ritmo suave que se asemeja a una nana y que poco a poco te va envolviendo. Y pensaréis que con semejante narración la historia será dulce y tierna: me temo que no. Una historia desgarradora que ya te mantiene en vilo desde la primera página. 
No quiero decir nada más porque sería como contaros el final de la película antes de empezar, así que solo repito que es brutal, impacta y cautiva. Realmente adictiva.


sábado, 23 de septiembre de 2017

El duelo es esa cosa con alas

Por problemas con compañías inútiles he estado (y aún me queda) sin internet, por lo que mi buena racha siendo una chica constante se fue a la porra. Como he vuelto a casa y a la comodidad del wifi durante unos días quería aprovechar para subir una entrada antes de volver a la desconexión.
En un principio tenía clarísimo que os traería más autoras o, quizás, libros sobre feminismo. Sin embargo, mis planes se vieron truncados por culpa de Max Porter.

Veréis, desde hace años intento leer sobre el duelo porque es algo que no consigo superar y por ello busco entre las palabras formas de sobrellevarlo. Hasta ahora solo dos libros me habían llegado: El año del pensamiento mágico y Lo que no tiene nombre. Con Joan Didion y Piedad Bonnett había empezado a entender ciertas heridas aún abiertas pero ha sido El duelo es esa cosa con alas el libro que definitivamente me ha abierto en canal.


No sabría clasificar esta obra pero se encuentra a medio camino entre la prosa y la poesía, donde (os juro que lo he sentido así) el lenguaje cobra vida propia.
La historia de un padre y unos hijos que tienen que afrontar la pérdida de la esposa, de la madre y que cuentan con la llegada de Cuervo.
Escrito a tres voces (Padre, Hijos, Cuervo), Porter narra la desesperación de la pérdida, lo que queda después de la marcha, el aprender a vivir con ello, el seguir adelante, la sensación de que todo puede con uno. Pero, sobre todo, está aquí el miedo a olvidar, la necesidad de aferrarse a lo que ya no está y a recordarla, antes de que la memoria empiece a fallar.
Con una maestría impresionante nos trae el relato de una familia rota que poco a poco aprende a vivir sin la Madre, enseñándonos los errores y los miedos del padre, las gamberradas de los niños, la presencia de Cuervo, lo que supone vivir el duelo.

Nunca nadie me había hablado de la ausencia y el dolor de esta forma, tan descarnada y caótica pero a la vez tan humana y natural.



Por cierto, no puedo acabar sin decir que estoy locamente enamorada de las ediciones de :Rata_, lo cuidan todo muchísimo y han conseguido crear unos tesoros preciosos.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Poesía son ellas

Hoy vengo a hablaros de algunos poemarios que me tienen locamente enamorada.


Empiezo con Luna Miguel porque la adoro (no es ningún secreto). Su poesía me atraviesa y deja cicatriz (literalmente, me tatué un verso suyo). La poesía de La tumba del marinero y Los estómagos duele, habla del cáncer, la enfermedad, la vida, la muerte, los miedos, la esperanza... Y todo sin dejar de lado la literatura. Con El arrecife de las sirenas llega el cierre de la etapa que empezó con La tumba del marinero y lo hace con la maternidad. 
Ambos libros están escritos con dureza y con sensibilidad, todo en un gran equilibrio que te cala y te maravilla a partes iguales. No creo que haya mejor voz para esta generación que la de Luna Miguel.

"Desaprovechar la pureza.
La blancura.                     
Lo tierno de los márgenes.

Me quedaría desnuda."  


Lo que hace Sara Herrera Peralta con este libro es magia. Habla con ternura pero no deja de lado las injusticias. En su poesía cabe todo y cada tema es tratado con la misma emoción. Cada poema te sobrecoge por su honestidad y su crudeza. En su obra no hay florituras: la poesía se presenta sencilla y certera, te atraviesa como si fuera una flecha. 
Lo he recomendado tantas veces que he perdido la cuenta pero es que atesoro este libro como si fuera oro porque en cierta forma lo es y no me cansaré de decirlo.

"El miedo nos sacude,
pero no le hemos quitado aún el polvo
a tanta vida esparcida en el asfalto.

Miedo.

Y nadie nos enseña cómo vivir
salvaguardando el interés de un niño
queriendo saber
dónde se ha escondido el monstruo."


¿Conocéis a Miriam Reyes? ¿No? Pues leedla, os prometo que no os arrepentiréis. 
Creo que lo que más me gusta de esta autora es el ritmo que crea en sus poemas y cómo encontramos a un sujeto femenino que deja de ser pasivo en este libro.
Un libro en el que la autora pone sobre la mesa temas como la dependencia y lo peligroso de creer que el amor todo lo puede; ella busca la libertad a través del deseo, se muestra fuerte ante los fracasos.
"Las placas de la Tierra en sus bordes
chocan se empujan se deslizan
unas sobre otras.

Así nosotros.

Así uno es contra el otro
y a veces se rompe."


¿Os habéis sentido perdidos, desorientados? Pues justo de eso habla este libro, que está escrito desde el cuerpo. El dolor, el miedo, la identidad... son algunos de los temas que atraviesan el libro y que lo convierten en un poemario profundo y desgarrador.
Lo compré porque quién no querría leer un libro con semejante título y, para mi sorpresa, me encontré con una voz personal fascinante y unos poemas que oscilan entre la ilusión y la frustración, el fracaso.
"Ella recoge con delicadeza
el efluvio entre sus manos
y besa una por una
a todas las personas que no será
y besa uno por uno
todos los sueños que no verá cumplidos
y que ramificaban
en la bóveda de su pecho
insufriblemente."


¡Felices lecturas!





       

domingo, 3 de septiembre de 2017

Club de lectura + Libros de este verano

Hoy os traigo varias cosas.

Veréis, leyendo tanto sobre feminismo sentía que eso se quedaba en poco, quería compartirlo con alguien, aprender de los demás, ayudar, crecer... Y justo en ese momento apareció Kaynta: "una asociación artística de lucha por la igualdad, la tolerancia y el respeto".
Me pareció tan bonito que quise unirme y ¡tachán! Han contado conmigo para crear un club de lectura feminista on-line.
Nos reuniremos una vez al mes y, además de debatir sobre las lecturas, compartiremos nuestros collages (iremos plasmando en forma de dibujos, recortes, frases... lo que nos transmite el libro). ¿Os apuntáis?






Y bueno, he estado pensando estos días y he decidido traeros los libros que más me han gustado de julio y agosto (me ha costado muchísimo).


1. Lo que no tiene nombre, Piedad Bonnett. Es un libro desgarrador, de los que te rompen. La historia de su hijo, su enfermedad, su suicidio, aprender a vivir sin él, pensar en cómo ocurrió todo... Este libro es el regalo que Piedad le hizo a su hijo pero a la vez es un regalo a todos nosotros porque no he leído libro tan bello en mucho tiempo. 

2. Las cosas que perdimos en el fuego, Mariana Enríquez. Una pasada, eso es este libro. La mayoría de las historias me resultaban perturbadoras, en muchas quise cerrar los ojos. Sin embargo, crea una adicción impresionante: su narrativa te llama, te pide que sigas leyendo y te impide alejarte. ¿Me he enamorado de esta mujer? Es posible.

3. Manual para mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Reconozco que había leído tantas críticas positivas que tenía miedo a que me decepcionara. Me equivocaba: es fantástico. Relatos que brillan por su historia, que parece un relato corriente, de cualquier persona y que sin embargo te calan en lo más profundo sin que lo notes. Pero sin duda lo que más me ha fascinado son sus personajes femeninos, teñidos por lo autobiográfico, pero que no dejaban de ser personajes fuertes, que sufren, que aman... mujeres increíbles.

¡Felices lecturas!


lunes, 28 de agosto de 2017

Escritoras III

Tenía muchas ganas de escribir esta entrada porque... ¡os traigo a Patti Smith! *gritos de emoción*.
Hoy os traigo a Patti, Yoko Ogawa y Nell Leyshon.


No es ningún secreto que amo con todo mi corazón a Patti. La conocí como cantante pero indagando un poco encontré 'Éramos unos niños', un libro de memorias de su relación con Robert Mapplethorpe, de la vida que llevaron juntos, de cómo creaban arte, sobre cómo trataban de sobrevivir, del hotel Chelsea, de la generación beat. Habla del amor, de la amistad y del arte. La prosa de Patti siempre invita a crear.
Claro, después de leerlo me obsesioné, leí 'Babel' y supliqué para que me regalaran su último libro, 'M Train'. Se trata de otro libro de memorias. Aquí recoge su día a día, habla de Fred, su marido, de sus viajes, de sus lecturas, sus aventuras... nos hace testigos de su vida.

Lo siento, no puedo ser objetiva, solo puedo deciros que estos libros no se leen: se devoran.


Adoro la literatura japonesa pero, a parte de Banana Yoshimoto, solo había leído autores. Gracias a Rocío (su blog) descubrí a Yoko Ogawa y... ¡QUÉ BONITA ES! De verdad, escribe de una forma tan dulce y tierna que te pasas el libro con el corazón en un puñito y cuando lo acabas no te sacas a sus personajes ni con agua caliente.
El primero que leí fue 'La niña que iba en hipopótamo a la escuela'; cuando lo acabé no pude parar de llorar de lo bonito que era. Me quedé tan triste que mi madre me preguntó si tan mal acababa, le dije que no, que simplemente era demasiado bello.
Después me regalaron 'La fórmula preferida del profesor' y otra vez me mató de ternura. La historia de un profesor cuya memoria dura tan solo 80 minutos. Un libro en el que amor se narra de forma sutil, a través de cómo evoluciona la relación de los personajes, a través de las matemáticas... Un regalo precioso del que aprender mucho.


Bueno, acabo trayendo este libro otra vez porque me gusta aprovechar cualquier oportunidad para recomendarlo. Ya hablé de él aquí pero quería incluirlo en esta lista de autoras que voy descubriendo. Es un libro duro, es cierto, pero la narrativa, la protagonista, la historia... todo me parece de 10, por la forma en que lo construye y cómo consigue que te cale tan hondo. A día de hoy todavía no me saco de la cabeza a Mary, no creo que pueda hacerlo nunca.

domingo, 20 de agosto de 2017

Sangrar. Del lat. sanguināre.

Otro domingo que aparezco por aquí -nunca pensé que sería constante en algo. Esta vez os traigo otro tema tabú en nuestra sociedad: la menstruación.

Sí, resulta que todas las mujeres tenemos la regla. Es algo natural, con lo que vivimos desde pequeñas y que nos acompaña gran parte de nuestra vida. ¿Me explicáis, hombres, por qué os produce asco? Estoy cansada de escuchar a gente pidiéndome que me calle cuando digo que me encuentro mal porque tengo la regla, porque -atención- puede molestarle a alguien. Me cabrea que tengamos que coger compresas/tampones a escondidas para que la gente no sepa que tenemos la regla. ¿Por qué? ¿Por qué nos escondemos como si tuviera que avergonzarnos?

Me ha costado mucho asumir que no debo esconderme ni callarme; que si me duelen los ovarios por culpa de la regla, lo digo; si he manchado la sábana con sangre, no lo escondo; si necesito una compresa, la pido; si hablo de mi menstruación con una amiga, sobre si sangro más o menos, y se molesta alguien pues que se jo**. 

Mi cuerpo, mis reglas; y resulta que la primera regla es que no tolero a personas idiotas que quieran hacerme sentir avergonzada por mi cuerpo y mi sangre.



Ya os hablé de las chicas de Glitter Zines en otra entrada y las vuelvo a traer porque han creado este bello fanzine sobre la llegada de la menstruación. Aquí encontramos poemas de Elena Barrio y Emma Pedreira en castellano y gallego. Está hecho a mano y con un cuidado que dan ganas de tocarlo con muchísima suavidad. Los poemas me confirman que Elena Barrio es una poeta increíble y de gran sensibilidad y, además, me descubren a Emma Pedreira -y qué suerte. Os traigo un poema de Elena:

SECRETO
No digas que sangras
nunca
y cuando lleguen las arrugasm
no digas que dejaste
de sangrar, que los pétalos
se han secado,
que necesitas ayuda.
No digas que tu vagina
es tuya y que trabaja
para ti.
no digas nada;
finge que tu menstruación,
como en los anuncios,
también es azul.



En este libro Erika Irusta cuenta su historia de maltrato infantil. Es algo duro y en muchas partes dolía pero además es fantástico porque esta historia nos la presenta utilizando su ciclo menstrual.

"Esta es la historia de un cuerpo, un cuerpo cíclico, fuerte, desnudo, menstruante, mi cuerpo que son cuatro. Diario de un cuerpo es un texto íntimo y de una sinceridad extraordinaria. Ilumina infinidad de aspectos ocultos de los estadios por los que pasa el cuerpo femenino a lo largo del ciclo menstrual. El libro tiene la capacidad liberadora de hacernos ver como normal aquello que hasta hoy era entendido como un estorbo o una debilidad".

Querría decir más pero es que esta sinopsis resume a la perfección el libro. Además os comparto la web que ha creado por si os quedáis con curiosidad sobre su trabajo: soy1soy4



Por último, os traigo otro fanzine. Este lo ha creado Andrea Abreu (aquí os dejo su cuenta de IG) en el que une collages, fotografías y textos que, como la sangre, fluyen. Un fanzine que presenta la menstruación como lo que es: algo natural. 

"Menstruar es el silencio en cuclillas
sobre lo blanco del váter
Es tener sangre pero no tener heridas
Es aquella chica de 4ºC
dirigiéndose a las demás como una señora de ochenta años

Menstruación es 45 mililitros de vida contenidos en una
toallita higiénica
Es callar secar doblar tirar y esconder el delito
Es la forma de exultar el odio

Menstruación es un milagro muerto que yace
                                                                                                        en las bragas".


 
 
 

domingo, 13 de agosto de 2017

Feminismo (II)

Hola, hola. Hoy vuelvo con libros sobre feminismo y espero que os guste . Empecemos. 

El primero es un librito digital de mi poeta favoritísima. El dedo. Breves apuntes sobre la masturbación femenina es un conjunto de "artículos, entrevistas, confesiones, ficciones y ensayos" publicado en la editorial Capitán Swing. 
Pasan los años y la masturbación femenina sigue siendo un tabú. De pequeña mi madre me explicó lo que era y punto, nunca volvimos a sacar ninguna de las dos el tema, como si me avergonzara. Y con los años me he dado cuenta de que es justo eso, las mujeres con las que hablo parecen avergonzarse de reconocer que se masturban, ¡como si el placer fuese algo malo! Y, sin embargo, estoy harta de escuchar comentarios de tíos hablando de la cantidad de ''pajas'' que se hacen. El placer masculino está en todas partes, parece ser el único que importa en este mundo. Por eso me lancé de cabeza a comprar este libro cuando se publicó, porque ya va siendo hora de que nuestro placer ocupe el lugar que le corresponde.



Otro tema que me parece vital: la maternidad. O mejor dicho: la eterna creencia de que una mujer, por el simple hecho de ser mujer, siempre va a querer ser madre. ¿Por qué? ¿Por qué nos parece tan horrible que una mujer se arrepienta de haber sido madre pero no nos importa si se trata del padre? En este libro Orna Donath nos trae los testimonios de distintas mujeres que se arrepienten de ser madres o que no quieren a sus hijos. También nos cuentan la presión a la que han sido sometidas por la sociedad, por sus parejas, por ellas mismas que creían que lo normal era ser madre. 
La única pega que le pondría al libro es que resulta un pelín repetitivo.



Bonito, ¿verdad? Bueno, pues por dentro es todavía más bello. Al principio dice Carmen G. de la Cueva: "Este libro que tienes en las manos es fruto del esfuerzo colectivo de decenas de personas que durante dos años han compartido su trabajo, sus lecturas y su intimidad con nosotras para reivindicar la voz de las mujeres". Este libro es una pequeña antología en la que se reúnen ensayos, artículos, poemas, ilustraciones, fotografías... y todo con el bonito propósito de dar voz a tantas mujeres que la sociedad ha elegido deliberadamente ignorar.
Este proyecto es precioso y os animo mucho a conocerlo y apoyarlo (La Tribu y La señora Dalloway).



Claro, estaba tan enamorada de La Tribu que cuando Carmen G. de la Cueva publicó su libro fui de cabeza a comprarlo. Es un libro sobre su vida, sobre cómo se encontró con el feminismo pero es imposible no sentirse identificada con mil partes, con ella. Creo que es una forma bellísima de acercarnos el feminismo y además ofrecernos más lecturas para seguir aprendiendo. 
Hace no mucho escribí sobre este libro aquí. 


domingo, 6 de agosto de 2017

Escritoras II

Como no sabía sobre qué hacer la entrada de este domingo (no sabía si hablaros de libros de teoría o traeros más escritoras) hice una pequeñita encuesta en Twitter y ganaron las escritoras.




En la entrada anterior ya os hablé de la iniciativa #LeoAutoras, etc., así que tampoco me voy a enrollar mucho (puedo ser muy pesada si me lo propongo).

Hoy os traigo a cuatro autoras; a tres de ellas las conozco bastante pero quiero compartir uno de mis últimos descubrimientos: Alicia Kopf.


Hermano de hielo. Una historia sobre el hielo, sobre las expediciones a los polos. Pero también es la historia de una familia, del hermano de la protagonista, que está congelado, de las relaciones. Un libro que habla de reencontrarse, de huir, de conocerse a una misma, de aprender.

A veces escucho a gente diciendo que la literatura española actual no vale mucho (también es que no salen de señores horribles como Reverte o Javier Marías). Alicia Kopf ha conseguido callarles la boca y lo ha hecho construyendo una historia que te envuelve y que, a pesar del frío, resulta ser un abrazo muy cálido.


Una de mis mayores obsesiones en el mundo es Cristina Peri Rossi (no es broma, he soñado mil veces que me iba a buscarla y pedirle que me dejara vivir con ella). No sabría bien cómo explicaros por qué hay que leerla. De ella he leído novela, relatos, poesía y este librito que veis aquí sobre su relación con Cortázar. Estado de exilio es uno de sus poemarios y uno de mis favoritos. De ella solo puedo decir que escribe que da gusto, que crea unas historias que se te clavan en el cerebro, que sus relatos te sorprenden y te cautivan. Os dejo unos poemas que adoro (el primero de Estado de exilio, el segundo de Babel Bárbara): 

XXVI

No tuve tiempo de traerme nada,     
¿sabe?                                               
Salí muy deprisa,                              
no tuve tiempo de mirar las cosas    
para ver qué me traía,                      
 pero ahora que usted me lo pregunta,
si hubiera podido,                             
 me habría traído al perro.                  



Amar es traducir
-traicionar-.
Nostálgicos para siempre
del paraíso antes de Babel.



De ella estoy profundamente enamorada y no puedo decir nada malo (aunque La nostalgia feliz me decepcionó un poquito).
Conocí a Amélie el día de mi cumpleaños con Diario de Golondrina. Qué podía salir mal: con golondrinas y Radiohead ya me tenía en el bolsillo.
Pero el flechazo total llegó con Metafísica de los tubos. Con este libro casi exploto con tantos sentimientos: me reí, me hizo reflexionar y acabé llorando. En tan poquitas páginas habla de la vida, de la muerte, del racismo, de su infancia, de la nada. 
El resto de libros que he leído me han encantado, pero tengo la sensación de que ninguno conseguirá llegarme tanto.


Finalmente vengo a hablaros de una de las escritoras más importantes que hay (gracias a Paula Bonet que me la descubrió). Este es el primer libro que leí de Lispector, sus cuentos. 
A Clarice hay que leerla despacito, con atención, hay que ir descubriendo poco a poco a sus personajes y estar atento a cada detalle. Crea relatos intimistas de una intensidad apabullante que a veces cuesta sacarse de la cabeza. A día de hoy recuerdo detalle a detalle el relato Viacrucis y, cada vez que puedo, se lo cuento a alguien porque siento la terrible necesidad de compartir esa sensación que me dejó (una mezcla entre pesar y fascinación).



Y estas son las autoras que os traigo hoy. Espero que, si las leéis, las disfrutéis tanto como lo he hecho yo. ¡Felices lecturas!




domingo, 30 de julio de 2017

Escritoras I


Gracias a la iniciativa #LeoAutorasOct me di cuenta de algo gravísimo: apenas leía a escritoras. Vi que el 90% de lo que leía estaba escrito por hombres. A partir de esta iniciativa las cosas se invirtieron: ahora a duras penas compro libros escritos por hombres. Lo mejor de esto es que lo hago de forma inconsciente; simplemente voy a la biblioteca o a la librería y el libro que más me llama la atención suele estar escrito por una mujer. A algunos les parecerá una tontería pero no lo es. Por eso hoy no traigo una entrada sobre libros de teoría feminista, porque creo que a través de la literatura también aprendemos y os quería traer a algunas autoras que han sido una revelación para mí.

Libros escritos y protagonizados por mujeres


* El libro de Gloria Fuertes. Estamos hablando de Gloria Fuertes, una mujer que pasó por momentos muy duros pero que en todo momento fue una poeta (y no poetisa) que luchó por hacer un hueco a la poesía escrita por mujeres. Ya es motivo suficiente para leerla.

*Partir. Si os traigo esta novela de Lucía Baskarán es porque es una obra honesta. Relata la historia de una chica que bien podría ser yo misma o cualquiera de nosotras. Es una novela que habla de crecer y eso, creo yo, es algo que siempre estamos haciendo.

*Precoz. Desde hace tiempo me obsesiona la maternidad (como materia literaria) así que leer a Harwicz fue toda una sorpresa. Lo fue principalmente porque nunca había leído un relato tan perturbador y más sobre una relación maternofilial. El ritmo que crea la autora engancha hasta el punto de hacerte consumir sus palabras como si fuera oxígeno: sin poder parar.

*Carta a un niño que nunca nació. El diálogo de una mujer con su bebé inesperado, una mujer llena de contradicciones. Saber que esta obra fue escrita en 1975 es algo que sigue fascinándome y me hace admirarla más.

*Nada se opone a la noche. Pocas obras me han causado tanta desesperación como esta y pocas veces me han hecho llorar tantísimo (casi tres días estuve sintiéndome desamparada por terminarlo). Las tres obras que he leído de Delphine son historias de distintas mujeres y en cada una de ellas me maravillo más ante su narrativa. 

*La mujer rota. Tres relatos, tres mujeres. Tres historias sobre el amor, la edad, la soledad. Tres historias que bien podrían situarse hoy en día.



No quería acabar esta entrada sin hablaros de este libro. Entre sus páginas se esconde la historia de Teresa, pero también la historia de mujeres artistas y escritoras; está Woolf, Camille Claudel, Plath, Lispector... Y por eso, por ser una breve biblia de ellas, de mujeres fuertes, me parecía bonito recordarlo y traerlo.


domingo, 23 de julio de 2017

Feminismo (I)

Llevo mucho  tiempo queriendo hablar sobre libros de feminismo porque me preguntáis muchísimo por ellos. Antes de nada una cosa quiero dejar clara: yo no tengo ni idea de casi nada; todo lo que voy aprendiendo es a través de artículos, libros que voy descubriendo por internet y documentales. Esto es solo mi experiencia y los libros que han ido formándome.

¡EMPECEMOS!

Hasta 2015 no sabía qué era el feminismo. Pero es que ni sonarme, eh. Menos mal que existe internet y las redes sociales: ahí descubrí a Chimamanda y su charla (https://www.youtube.com/watch?v=hg3umXU_qWc). Y así, de golpe, descubrí que existía el feminismo. 


Obviamente me compré el librito (y el segundo también, en cuanto salió) porque aquí la loca que compra libros compulsivamente no sabe controlarse.

El caso es que me gustó y me hizo pensar. Es sencillo, perfecto para empezar. Pensé mucho, en cómo me habían educado mis padres (sin saber lo que es el feminismo ellos me han dado un buen ejemplo), en cómo había sido mi vida, etc., y decidí que quería saber más.

Mi siguiente encuentro fue con Virginia Woolf. Mi Virginia. Una habitación propia llegó justo cuando lo necesitaba, cuando más deseosa estaba de conocer a mujeres escritoras. Y fue con este libro con el que decidí que quería formarme, que quería aprender todo lo que pudiera sobre feminismo; podría decirse que creó un mini monstruo ansioso de conocimiento. 

Además puedo decir, felizmente, que ahí comenzó una bonita relación con Woolf (espero que dure mucho). Y que Las olas es un tesoro.



A partir de ese momento las autoras empezaron a cruzarse en mi vida sin que yo pudiera -y quisiera- evitarlo. Hice sitio para la poesía, para las autoras de la generación beat, que me hicieron querer escribir, abrirme en canal ante la hoja, vaciarme y diluirme con ellas. 


Por casualidad encontré este libro de Rosa Montero y lo convertí en algo así como una biblia en la que reencontrarme continuamente. Aquí da voz a mujeres que conocía; también a otras que no sabía que existían, que eran increíbles. Algo fundamental para mí ha sido conocerlas a ellas (artistas, científicas, escritoras, maestras...), conocer sus vidas, querer entenderlas y aprender todo lo posible.

Por supuesto yo también llegué a la fiebre de Caitlin Moran. Leí Cómo ser mujer, me divertí, me resultó entretenido y después leí Cómo se hace una chica y ahí se acabó nuestra historia. Cómo se hace una chica me resultó infumable, estuve a punto de dejarlo mil veces. Después seguí leyendo y empecé a ver cosas en Moran que no me gustaban, que me chirriaban. Veía su libro en cada lista sobre feminismo y me sentía escéptica. He tenido que leer mucho y releer a Moran para ver qué era lo que no me gustaba: su frivolidad, la continua ironía con la que aborda cada tema. Me di cuenta de que su libro, una mezcla de memorias con las que solo busca provocar, no me había enseñado realmente nada. Eso no significa que no sea un libro importante, no no: ha conseguido darle visibilidad al feminismo, despertar algo en la gente, y eso es algo que debemos valorar muchísimo.


Siguiendo en esa línea de libros que al principio me parecían lo mejor y acabé sintiendo un pelín de rechazo llega Teoría King Kong. Cuando lo leí me impactó: nunca había encontrado a nadie que me hablara de todo esto con tanta claridad, de forma tan directa, sin pelos en la lengua. Pero cada día intento aprender un poco más y reconozco que no tengo una postura clara sobre la prostitución (algo que aborda Despentes) porque no he leído suficiente y no quiero hablar sin tener ni idea (pero ya os digo que no me termina de gustar lo que se defiende en este libro).


El libro de Femen me estaba encantando, en serio. Todo lo que reflexionan sobre la Iglesia me parecía vital, todo iba bien. Iba. Entonces llegué a la última página y leí lo siguiente: 
"Uno de los reproches que se nos hace es que practicamos un sexismo invertido. No es completamente falso. Nuestras chicas deben ser deportistas para poder hacer frente a pruebas difíciles, y bellas para que puedan utilizar sus cuerpos".
Ahí dije hastaluegomaricarmen y quise llorar. Sin embargo, me gustaría ser positiva y quedarme con lo que aprendí, que es lo importante.


Uno de los mejores descubrimientos que me ha traído el feminismo: las chicas de Glitter Zines. Unen poesía y fotografía para crear pequeños libros tan bellos como estos (mirad su arte).




Buscando libros para esta entrada me di cuenta de que eran demasiados, así que lo he dividido en varias partes. Hasta aquí la primera. Si tenéis sugerencias sobre más libros o queréis debatir, estoy más que encantada :)